domingo, 22 de septiembre de 2013

segunda guerra mundial



SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto militar global que se desarrolló entre 1939 y 1945. En él se vieron implicadas la mayor parte de las naciones del mundo, incluidas todas las grandes potencias, agrupadas en dos alianzas militares enfrentadas: los Aliados y las Potencias del Eje. Fue la mayor contienda bélica de la Historia, con más de cien millones de militares movilizados y un estado de guerra total en que los grandes contendientes destinaron toda su capacidad económica, militar y científica al servicio del esfuerzo bélico, borrando la distinción entre recursos civiles y militares. Marcada por hechos de enorme significación que incluyeron la muerte masiva de civiles, el Holocausto y el uso, por primera y única vez, de armas nucleares en un conflicto militar, la Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más mortífero en la historia de la humanidad, con un resultado final de entre 50 y 70 millones de víctimas.
El comienzo del conflicto se suele situar en el 1 de septiembre de 1939, con la invasión alemana de Polonia, el primer paso bélico de la Alemania nazi en su pretensión de fundar un gran imperio en Europa, que produjo la inmediata declaración de guerra de Francia y la mayor parte de los países del Imperio Británico y la Commonwealth al Tercer Reich. Desde finales de 1939 hasta inicios de 1941, merced a una serie de fulgurantes campañas militares y la firma de tratados, Alemania conquistó o sometió gran parte de la Europa continental. De acuerdo con acuerdos entre los nazis y los soviéticos, la nominalmente neutral Unión Soviética ocupó o se anexionó territorios de las seis naciones vecinas con las que compartía frontera en el oeste. El Reino Unido y la Commonwealth se mantuvieron como la única gran fuerza capaz de combatir contra las Potencias del Eje en el Norte de África y en una extensa guerra naval. En junio de 1941 las potencias europeas del Eje comenzaron una invasión de la Unión Soviética, dando así inicio a la más extensa operación de guerra terrestre de la Historia, donde desde ese momento se empleó la mayor parte del poder militar del Eje. En diciembre de 1941 el Imperio del Japón, que había estado en guerra con China desde 19372 y pretendía expandir sus dominios en Asia, atacó a los Estados Unidos y a las posesiones europeas en el Océano Pacífico, conquistando rápidamente gran parte de la región.
El avance del Eje fue detenido en 1942 tras la derrota de Japón en varias batallas navales y de las tropas europeas del Eje en el Norte de África y en la decisiva batalla de Stalingrado. En 1943, como consecuencia de los diversos reveses de los alemanes en Europa del Este, la invasión aliada de la Italia Fascista y las victorias de los Estados Unidos en el Pacífico, el Eje perdió la iniciativa y tuvo que emprender la retirada estratégica en todos los frentes. En 1944 los aliados occidentales invadieron Francia, al mismo tiempo que la Unión Soviética recuperó las pérdidas territoriales e invadía Alemania y sus aliados.
La guerra en Europa terminó con la captura de Berlín por tropas soviéticas y polacas y la consiguiente rendición incondicional alemana el 8 de mayo de 1945. La Armada Imperial Japonesa resultó derrotada por los Estados Unidos y la invasión del Archipiélago japonés se hizo inminente. Tras el bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki por parte de los Estados Unidos, la guerra en Asia terminó el 15 de agosto de 1945 cuando Japón aceptó la rendición incondicional.
La guerra acabó con una victoria total de los Aliados sobre el Eje en 1945. La Segunda Guerra Mundial alteró las relaciones políticas y la estructura social del mundo. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue creada tras la conflagración para fomentar la cooperación internacional y prevenir futuros conflictos. La Unión Soviética y los Estados Unidos se alzaron como super potencias rivales, estableciéndose el escenario para la Guerra Fría, que se prolongó por los siguientes 46 años. Al mismo tiempo declinó la influencia de las grandes potencias europeas, materializado en el inicio de la descolonización de Asia y África. La mayoría de los países cuyas industrias habían sido dañadas iniciaron la recuperación económica, mientras que la integración política, especialmente en Europa, emergió como un esfuerzo para establecer las relaciones de posguerra.

CONSECUENCIAS DEMOGRÁFICAS

Desde un punto de vista demográfico, la Segunda Guerra Mundial fue la mayor catástrofe de la historia, pues significó la muerte de unos 60 millones de hombres, incluida en esta cifra la población civil. El país más castigado fue Rusia, ya que el número de muertos en la contienda superó los 20 millones. Alemania perdió 7 millones de hombres, Polonia, 6 millones; Japón, 2 millones. Los países occidentales fueron afectados en menor intensidad. El total de víctimas no puede ser atribuido únicamente a las operaciones militares en los distintos frentes, pues también abundaron las víctimas entre la gran masa de población, ancianos, mujeres y niños, en en la retaguardia sufrieron las consecuencias del hambre, las epidemias y, en numerosas ocasiones, los bombardeos. También deben incluirse las personas que sufrieron deportaciones y persecuciones. En 1945 se descubrieron los campos de concentración nazis, donde hallaron la muerte unos 6 millones de judíos, aparte de los 7 millones que fueron deportados. A las deportaciones hay que añadir los movimientos migratorios originados por los constantes cambios territoriales: la guerra se extendió a 60 países de cinco continentes y de ellos 24 fueron invadidos y unos 800 millones de personas sufrieron las consecuencias de la guerra.

CONSECUENCIAS ECONOMICAS
La guerra fue acompañada de la debacle económica. A consecuencia de los combates terrestres y aéreos, Europa quedó devastada. Los masivos bombardeos, ejecutados, tanto por las potencias del Eje (durante la primera fase del conflicto), como por los aliados (en la segunda) agravaron el problema.Ciudadesindustriasnudos ferroviarios y carreteras quedaron seriamente dañados. Millones de toneladas de barcos fueron enviados al fondo del mar. Se calcula que Europa perdió aproximadamente el 50% de su potencial industrial. Otro tanto sucedió a Japón. El sector agrícola también se vio afectado; se perdieron cosechas enteras, y el hambre, erradicada en Europa desde el siglo XVIII, apareció de nuevo. En China millones de personas perecieron por ese motivo.
La industria bélica se fortaleció en detrimento de la de bienes de consumo. El sector servicios se resintió igualmente. Una vez concluido el conflicto resultó una difícil tarea la reconversión de la industria pesada, destinada a producir equipamiento militar, en otra encaminada a producir bienes y servicios. En Estados Unidos y, sobre todo en la URSS, la industria militar siguió jugando un papel crucial, debido al hecho de la "Guerra Fría", situación que no se alteraría hasta la década de los 90.
Al término del conflicto las viejas potencias europeas, Reino Unido,Francia y Alemania, habían perdido definitivamente el liderazgo económico que ya habían comenzado a ceder a Estados Unidos tras la Primera Gran Guerra.

Por contra, la economía estadounidense salió reforzada y experimentó un espectacular auge, especialmente en su sector industrial, con un crecimientodel producto interior bruto en torno al 10% anual. El país americano se había convertido en el mayor proveedor de productos manufacturados a los aliados, a quienes había concedido importantes sumas de dinero en forma de créditos. En 1945 era acreedor de la mayoría de los estados y controlaba dos tercios del total de las reservas mundiales de oro. Su hegemonía como potencia industrial, financiera y agraria se impuso sin discusión, superando a la de su principal oponente, la URSS.

CONSECUENCIAS TERRITORIALES

La II Guerra Mundial llevó consigo importantes modificaciones en las fronteras. También un cambio radical en el equilibrio mundial.
La URSS recuperó los territorios perdidos en 1941 y amplió su dominio a costa de las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, parte deFinlandia (Carelia), Polonia y Alemania (parte de Prusia Oriental). Ocupó las japonesas islas Kuriles y Sajalín. También se apropió a costa de Rumanía, de la región de Besarabia.
Bulgaria cedió Macedonia a Yugoslavia, y Tracia a Grecia.
Italia renunció a todas sus colonias y devolvió Dodecaneso a Grecia. PerdióAlbania, reconocida como estado independiente, así como todas sus colonias africanas, si bien mantuvo un mandato en Somalia.
Austria y Checoslovaquia recuperaron su independencia. Alemania fue devuelta a los límites de 1918, perdiendo los territorios del este, repartidos entre Polonia y Rusia, unos 100.000 km. Quedó dividida en cuatro zonas de ocupación, administradas por las cuatro potencias aliadas(Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido y Francia). Más tarde surgirán dos estados: la República Federal de Alemania, con capital en Bonn, y la República Democrática Alemana, con capital en Berlín, que a su vez quedaba dividida en cuatro sectores.
Japón se vio forzado a devolver los territorios ocupados a China (Manchuria y Formosa). Aunque conservó la figura del emperador (Hirohito), fue ocupado y sometido a la administración de Estados Unidos, que lo obligó a democratizar sus estructuras políticas.
Estados Unidos ocupó varias islas del Pacífico.
Corea quedó dividida en dos partes, en torno al paralelo 38º. La Norte, bajo la protección soviética; la Sur, bajo influencia norteamericana. China recibió Formosa (Taiwán), cedida en 1895 a Japón, bajo presión.

CONSECUENCIAS POLÍTICAS

Entre los estados vencidos, Alemania fue el más perjudicado. Por segunda vez vio cómo se malograba la oportunidad de convertirse en una potencia de rango mundial. Perdió la soberanía y su territorio fue repartido entre los vencedores.
Japón, aunque conservó su integridad territorial, quedó ocupado y administrado por los Estados Unidos, representados por el general MacArthur. Su modelo de gobierno autoritario, con importantes reminiscencias feudales, desapareció para siempre en beneficio de una democratización política y social.



MacArthur e Hirohito
General MacArthur y el emperador Hirohito en su primer encuentro. Septiembre de 1945

Entre las potencias vencedoras, Reino Unido hubo de asumir que su papel de potencia colonial había desaparecido (pronto se iniciaría el proceso descolonizador). En adelante sus intereses quedarían subordinados a los de Estados Unidos. Francia, que había jugado un papel secundario durante la guerra, tras ser derrotada por los alemanes, recuperó parte de su protagonismo como potencia.
Dos estados salieron reforzadas del conflicto y se disputarían la hegemonía mundial en años venideros: Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Soviética. El primero, sostén fundamental de los aliados en la lucha contra las potencias del Eje, quedó durante un tiempo en situación ventajosa, fundamentando su posición en su enorme potencial económico y militar. Detentó el monopolio del poder nuclear, hasta que la URSS construyó su primera bomba, en 1949.
Bloques en Europa
Los bloques capitalista y comunista en Europa 
Los dos representaban modelos económicossociales e ideológico santagónicos: el capitalismo y el comunismo. Desde el fin de la guerra sus intereses serían cada vez más divergentes, algo que se puso de manifiesto peligrosamente durante la “Guerra Fría”.




CONSECUENCIAS IDEOLÓGICAS Y MORALES

El desastre humanitario y económico causó una auténtica convulsión en el mundo, desencadenando graves contradicciones morales. Muchos valores en los que se asentaba la cultura occidental, sus esperanzas de progreso social y la supuesta superioridad de sus ideales, quedaron en entredicho. Con la excepción de los Estados Unidos, Occidente no saldría de la crisis de pesimismo en la que se hallaba inmerso hasta los años 60.

Superviviente de un bombardeo en Varsovia
Superviviente entre ruinas en Varsovia. 1939 

Las matanzas de civiles en los bombardeos, como los de Coventry o Dresde; las ejecuciones en masa, como las del bosque de Katyn en 1940, en la miles de polacos, la mayoría oficiales del ejército e intelectuales fueron asesinados a sangre fría por los soviéticos; la total destrucción de Hiroshima y Nagasaki, no alcanzaron, sin embargo, la repercusión del genocidio perpetrado por los nazis sobre determinadas minorías étnicas como la judía o la gitana. 


Dachau
Cadáveres de prisioneros hallados en Dachau tras la liberación del campo 


Las costumbres sociales y las  relaciones personales sufrieron radicales alteraciones como  consecuencia  de  la  guerra.
Las formas de comportamiento tradicionales cambiaron, pues hubo quienes, estando plenamente socializados en tiempos de paz, desempeñaron durante la guerra roles extremos, incluyendo el de genocidas.


Aviadores estadounidenses de color
Aviadores estadounidenses de color, del grupo Tuskegee. 1945 

La mujer, que ya había iniciado su proceso de emancipación tras la Primera Guerra Mundial, adquirió un papel cada vez más relevante, incluso en sociedades fuertemente tradicionales como la japonesa. Algo similar sucedió con las minorías raciales, especialmente, la negra de Estados Unidos.





LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL EN 15 MINUTOS /HD/. Completo

domingo, 7 de julio de 2013

revolución rusa


Las sucesivas derrotas rusas en la Primera Guerra Mundial fueron una de las causas de la Revolución de Febrero. En el momento de entrada en la guerra, todos los partidos políticos se mostraron favorables a la participación en la contienda, con la excepción del Partido Obrero Socialdemócrata, el único partido europeo junto al Partido Socialista del Reino de Serbia que se negó a votar los créditos de guerra, pero advirtió que no trataría de sabotear los esfuerzos provocados por la guerra. Tras el comienzo del conflicto y después de algunos éxitos iniciales, el ejército ruso tuvo que soportar severas derrotas (en Prusia Oriental, en particular). Las fábricas no se mostraron lo suficientemente productivas, la red ferroviaria era ineficiente y el suministro de armas y alimentos al Ejército fallaba. En el Ejército, los partes batían todos los récords: 1.700.000 muertos y 5.950.000 heridos, estallandodisturbios y decayendo la moral de los soldados. Estos soportaban mes a mes la incapacidad de sus oficiales, hasta el punto de suministrar a unidades de combate munición no correspondiente con el calibre de su arma y la intimidación y los castigos corporales utilizados en la misma.
La hambruna se extendió y las mercancías comenzaron a escasear. La economía rusa, que antes de la guerra contaba con la tasa de crecimiento más alta de Europa,11 se encontraba aislada del mercado europeo. La cámara baja del Parlamento ruso (la Duma), constituida por liberales y progresistas, advirtió al zar Nicolás II de estas amenazas contra la estabilidad del Imperio y del régimen, aconsejándole formar un nuevo gobierno constitucional. El zar no tuvo en cuenta esta advertencia y perdió el liderazgo y el contacto con la realidad del país. La impopularidad de su esposa, la emperatrizAlejandra, de origen alemán, aumentó el descrédito del régimen, hecho confirmado en diciembre de 1916 con el asesinato de Rasputín, asesor oculto de la emperatriz, por parte de en principe Félix Yusopov, un joven noble.
Desde 1915-1916, proliferaron diversos comités que se hicieron cargo de todo aquello que el deficiente Estado ya no asumía (abastecimiento, encargos, intercambios comerciales...). Junto a lascooperativas o los sindicatos, estos comités se convirtieron en órganos de poder paralelos. El régimen ya no controlaba el "país real".12
El mes de febrero de 1917 reunió todas las características necesarias para una revuelta popular: invierno duro, escasez de alimentos, hastío hacia la guerra... Se inició con la huelga espontánea de los trabajadores de las fábricas de la capital, Petrogrado, a principios de dicho mes. El 23 de febrero (8 de marzo según el calendario gregoriano),13 Día Internacional de la Mujer, las mujeres de Petrogrado se manifestaron para exigir pan. Recibieron el apoyo de los obreros, encontrando estos una razón para prolongar su huelga. Ese día, pese a que se produjeron algunos enfrentamientos con la policía, no hubo ninguna víctima.
Funerales por las víctimas de la Revolución el 5 de abril de 1917 (23 de marzo según el calendario juliano) en Petrogrado.
Los días siguientes, las huelgas se generalizaron por todo Petrogrado y la tensión fue en aumento. Las consignas, hasta el momento más discretas, se politizaron: "¡Abajo la guerra!", "¡Abajo la autocracia!".14 En esta ocasión, los enfrentamientos con la policía se saldaron con víctimas para ambas partes.15 Los manifestantes se armaron sustrayendo armas de los puestos de policía. Tras tres días de manifestaciones, el zar ordenó la movilización de la guarnición militar de la ciudad para sofocar la rebelión. Los soldados resistieron las primeras tentativas de confraternización y mataron a muchos manifestantes. Sin embargo, durante la noche, parte de la compañía se sumó progresivamente a los insurgentes, que pudieron de esta forma armarse más convenientemente. Entre tanto, el zar, sin medios para gobernar, ordenó disolver la Duma y nombrar un comité interino.
Todos los regimientos de la guarnición de Petrogrado se unieron a la revuelta. Fue el triunfo de la revolución. Bajo la presión del Estado Mayor, el zar Nicolás II abdicó el 2 de marzo: "Se deshizo del imperio como un comandante de un escuadrón de caballería."16 Su hermano, el gran duque Mijail Alexandrovich, rechazó al día siguiente la corona. Fue el fin del zarismo y se produjeron las primeras elecciones al sóviet de los trabajadores de Petrogrado. El primer episodio de la revolución se había saldado con más de un centenar de víctimas, principalmente manifestantes,17 mas la caída rápida e inesperada del régimen, con unas pérdidas humanas relativamente pequeñas, suscitó en el país una ola de entusiasmo y liberación.

sábado, 18 de mayo de 2013

                                       
  PRIMERA GUERRA MUNDIAL


La Primera Guerra Mundial fue un conflicto armado a escala mundial desarrollado entre 1914 y 1918. Originado en Europa, se transformó en el primero en cubrir más de la mitad del planeta. Fue entonces el primer conflicto más sangriento de la historia, resultando en aproximadamente la mitad de bajas que en la Rebelión Taiping. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra solía llamarse la Gran Guerra o la Guerra de Guerras. 


A finales del siglo XIX, Inglaterra dominaba el mundo tecnológica, financiera, económica y sobre todo políticamente: La repartición de África (a excepción de Liberia y Etiopía) y Asia Meridional, así como el gradual aumento de la presencia europea en China. 

Por otra parte, Estados Unidos y en menor medida el Imperio ruso controlaban eficientemente sus vastos territorios que conformaban las dos principales potencias, coloniales, se enfrentaron en 1898 y 1899 en el denominado incidente de Fachoda, pero el rápido ascenso del Imperio alemán hizo que los dos países se unieran a través de la Entente cordiale. Alemania, que no poseía casi ninguna colonia, empezó a pretender algunas a la par de su ascenso en la política internacional después de su unificación en 1871. 

Además, Francia deseaba obtener la revancha del fracaso sufrido frente a los estados alemanes en la Guerra Franco-prusiana de 1870, tras la cual, el Canciller Otto von Bismarck había proclamado el Imperio en el Palacio de Versalles, lo que significó una ofensa para los franceses, quienes después de las reformas de Jules Ferry alentaban a los niños de las escuelas a colorear Alsacia y Lorena en negro sobre el mapa de Francia. Acciones similares contribuyeron a que esta generación creciera con la idea de vengar la afrenta recuperando estos territorios que Francia había cedido a Alemania tras la guerra Franco-prusiana en 1871. Por ello en 1914 sólo hubo un 1% de desertores en el ejército francés, en comparación con el 30% de 1870. 

Mientras tanto, los países de los Balcanes liberados del Imperio Otomano (el «enfermo de Europa») fueron objeto de rivalidad entre las grandes potencias. El Imperio Otomano, que se hundía lentamente, no poseía en Europa, a la víspera de la guerra, más que Estambul. Todos los jóvenes países nacidos de su descomposición (Grecia, Bulgaria, Rumania, Serbia, Montenegro y Albania), buscaron expandirse a costa de sus vecinos. 

Impulsados por esta situación, los dos enemigos seculares del Imperio Otomano continuaron su política tradicional. El Imperio Austrohúngaro deseaba proseguir su expansión en el valle del Danubio hasta el mar Negro. El Imperio ruso, que estaba ligado histórica y culturalmente a los eslavos de los Balcanes, de confesión ortodoxa y que les brindó su apoyo ya en el pasado, dispuso en ellos de aliados naturales en su política de conquista de un acceso al «mar caliente» (pasando por el control de los estrechos). Evidentemente, estas dos políticas entre una potencia católica y una ortodoxa provocaron enfrentamientos (los dos imperios poseían, además, un águila bicéfala como emblema). 

Como resultado de estas tensiones, se crearon vastos sistemas de alianzas a partir de 1882: de una parte Francia, el Imperio Británico y el Imperio ruso (Triple Entente) y, por otra, el Imperio alemán, el Imperio Austrohúngaro e Italia (Triple Alianza). A este momento se le conoce como Paz armada, ya que Europa entera estaba destinando cuantiosas cantidades de capital al armamento y, sin embargo, no se estaba en guerra, aunque se sabía que era inminente.